Los diálogos, para diferenciarlos de la narración, van precedidos por una raya ("—" distinto del guion, o símbolo menos, "-"), y nunca terminan en raya, sino en el signo de puntuación correspondiente: punto y aparte, cierre de interrogación, cierre de exclamación o (menos habitualmente) dos puntos o punto y coma.
Ejemplo
"—Estoy algo cansado."
Para introducir una aclaración del narrador, se utiliza también la raya:
"—Estoy algo cansado —dijo él."
"—Estoy algo cansado —dijo él—. Me voy a mi casa."
Teniendo en cuenta que:
- Se deja un espacio en blanco entre el final de la frase y la raya, y la frase del narrador comienza sin espacio entre la raya y ésta: "cansado—dijo él."
- La frase comienza en minúsculas: "—dijo él."
- El signo de puntuación correspondiente a la frase del personaje se cierra tras la aclaración del narrador: "—Estoy algo cansado —dijo él—. Me voy a mi casa."
- Si el diálogo continúa, se cierra con la raya; en caso contrario, no: "—Estoy algo cansado —dijo él—. Me voy a mi casa."
- Si la frase del diálogo no está completa, pero le correspondería otro signo de puntuación (como una coma), éste se pone como en el ejemplo anterior con el punto: "—Estoy cansado —dijo él—, y eso que he dormido bien."
Y contando con ciertas excepciones:
- La exclamación y la interrogación se cierran (si la frase ha terminado) antes de la raya: "—¿Estás cansado? —dijo su mujer— Puede que debieras dormir más."
- Del mismo modo, también los puntos suspensivos preceden a la raya: "—Te noto cansado... —observó ella— Será que no duermes bien."
- Si la narración precisa dos puntos, éstos sustituyen al signo de puntuación que correspondería a la frase del diálogo: "—Te noto cansado—observó ella, y añadió—: Será que no duermes bien."
(Font: "Cómo escribir correctamente", blog Casa del Llibre)
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